LA VUELTA MÁS ESPERADA

 

Las reacciones de los niños han sido diferentes para cada una de las familias españolas. Niños que no querían salir por miedo, otros que tenían tanta tensión acumulada que no paraban de correr o saltar, otro más tranquilos que caminaban de la mano de sus padres pareciendo más adultos que niños. 

 

Estos son dos testimonios de alumnos de ésta comunidad. Una alumna de Administración y Finanzas presencial que reside en Mieres y otro de un alumno también del ciclo de grado superior de Administración y Finanzas, en éste caso en la modalidad a distancia que vive en Madrid.

 

 

TESTIMONIO DESDE MIERES DE UNA ALUMNA ADMINISTRACIÓN Y FINANZAS PRESENCIAL

 

"Tengo una niña de 3 años y aunque se adaptó muy bien al confinamiento y disfruto mucho más tiempo de sus padres, obviamente ella quería salir de casa, así que el domingo pasado llegó el momento anhelado y pudimos hacer nuestra primera salida a pesar de que llovía estaba muy ilusionada.

Antes de salir de casa tuvimos que explicarle que no podríamos ir al parque, tampoco jugar con sus amigos y sería una vuelta alrededor de casa. Lo entendió muy bien y para lo pequeña que es, fue muy responsable.

Fue un antiestress primero paseamos pero después comenzó a correr de un lado para otro como si necesitará gastar todas la energía que tenía acumulada. Se lo paso muy bien necesitaba un respiro y yo también"

 

TESTIMONIO DESDE MADRID DE UN ALUMNO DE ADMINISTRACIÓN Y FINANZAS DISTANCIA

 

Mi situación personal es muy normal y está controlada. Actualmente trabajo, tanto antes del confinamiento como durante el mismo.
Tengo dos hijas, de 3 y 6 años, por lo que requieren de una atención prácticamente constante en casa, sin tener en cuenta la cantidad de deberes y actividades que solicitan desde el colegio.
Esto quiere decir, que, compaginar el trabajo por la mañana,con hacer los deberes con las niñas, con hacer mis deberes del CFGS, es difícil... pero además ahora me tengo que organizar más para acoplarme al horario en el que debo salir a la calle...
Lo cierto es que somos una familia muy "casera", no estamos horas y horas en la calle, por lo que el confinamiento, quizás por este motivo, no está siendo especialmente duro, ni para los adultos ni para las niños de mi casa.

Pero claro, desde que escucharon en la TV que se podía salir, las niñas se volvían locas por poder salir a echar una carrera en la calle o ver a sus amigas (al principio no entendían muy bien que ese última punto no se podía). Creo que poder salir a la calle nos ha beneficiado anímicamente a todos, pero viendo a muchas familias irresponsables puede perjudicarnos seriamente.
Nosotros tenemos que hacer nuestro trabajo, que es cuidarnos a nosotros mismos y a los que nos rodean, y esperar.
Me imagino que cuando tengamos libertad para salir a la calle con normalidad, la situación será muy rara. Mucho hábitos los vamos a cambiar y la vida no será lo mismo al menos en varios años.